Libro: “Imagen y control social”. Introducción.
Autor: Ramón Ignacio Correa García


Año: 2011
0.1. Sobre el ver y el mirar
En ocasiones
no nos detenemos a analizar la diferencia entre ver y mirar, lo vemos como algo
similar y utilizamos una u otra en nuestro día a día de forma indiferente, sin
tener en cuenta la diferencia entre ambas. Sin embargo esa diferencia es mayor
de lo que podemos llegar a pensar en primera instancia.
Ver es un acto
pasivo, vemos todo lo que está en nuestro campo visual. Sin embargo, mirar es
un acto activo, intencional y selectivo. La diferencia está en que en la mirada
hay voluntad, es decir, centramos nuestra atención en algo. Pero esta atención
puede ser manipulada y guiada por ejemplo a través de la propia composición
visual, el color, la forma,… Correa (2011) afirma:
la mirada
opera, por tanto, a partir de los mecanismos fisiológicos de la visión y añade
a ésta otros mecanismos de índole cognitiva como la atención visual o la
búsqueda visual, que son previas o simultáneas a la construcción de los
significados si lo que miramos es conocido por nuestra experiencia previa o no.
Aquí
encontramos otro aspecto imprescindible de la mirada, hablamos de nuestras
experiencias previas. Cuando miramos construimos significados a partir de
nuestras experiencias previas, nuestra personalidad, actitudes, ideologías,…
Por ello, una misma imagen no tiene por qué tener el mismo significado para
todo el mundo, en la mirada interaccionan diversos factores que influyen en los
significados que construimos. Es por lo tanto esencial educar la mirada para
así atribuir mayor cantidad de atributos allí donde no los hay y conseguir que
sea una mirada crítica. Sin embargo, las imágenes que hoy ofrecen los medios
impiden la reflexión y crítica por parte del receptor, ya que la realidad ha
sido interpretada por otros de una forma autoritaria. Tales imágenes de los medios se utilizan para
la construcción de la verdad mediática, la creación de falsas necesidades,…
0.2. El
lenguaje emocional de las imágenes
Cuando miramos
una imagen y construimos significados hay dos pilares que influyen en tal construcción
más de lo que se cree, éstos son: la emotividad y el inconsciente. La
atribución de sentido y valor a una imagen no se produce con el razonamiento,
sino por asociación, por transferencia emotiva, por similitud o por
contigüidad. Son las emociones que las imágenes despiertan en nosotros las
principales causantes de la creación de significados. Lo que con ello se
entiende es que las imágenes generan emociones que llevan a significados
particulares.
En la imagen
publicitaria, el significado que atribuimos a una imagen está condicionada por
el creador de la misma, hay una intencionalidad previa que condiciona la
interpretación nuestra. El autor afirma: “los significados a través de la
mirada que se producen en la interacción de la finalidad perseguida por los
creadores de imágenes y nuestra experiencia previa y capacidad de
interpretación.”
0.3. Sintaxis de la imagen
Con la cultura de masas y la
industria cultural, característica de una sociedad mediática y base de la
“Sociedad del Espectáculo”, apareció la fotografía y más tarde el cine. Ambos
eran considerados como una reproducción o impresión de la realidad, y esto hizo
que los defensores de la “alta cultura”, nombrados como “apocalípticos” por
Umberto Eco en su obra “Apocalípticos e Integrados”, estuviesen en contra por
ser una copia banal de la realidad e impedir la creatividad. Había una gran confusión entre imagen y
realidad, el cine fue evolucionando e incorporando técnicas novedosas como el
primer plano, el movimiento de cámara, el “efecto Kuleshov”, que cosiste en
yuxtaponer dos imágenes interdependientes para crear un significado nuevo,…, lo
que creó la necesidad de un aprendizaje para una correcta lectura del cine. Correa (2011) afirma:
La lectura de
la imagen en movimiento ha surgido tras un aprendizaje de ciertos
convencionalismos iconográficos en un público que no sabía discernir entre
imagen y realidad. Esta fascinación colectiva puede explicar aún hoy la
hipnosis que generan los lenguajes persuasivos de los medios.
Con el tiempo las
personas cambiaron de parecer acerca del cine y comenzó a verse como un arte y
algo lleno de cultura.
0.4. Las fronteras de la imagen: lo virtual como
categoría
Tras la imagen
analógica ha surgido la imagen virtual, un nuevo espacio informativo y
comunicativo que entra en el juego de la “alta definición” para superar
defectos de los sistemas tradicionales. La tecnología virtual hace posible
navegar por mundos reales o imaginados, permitiendo introducirnos en realidades
irreales.
Una
característica de la imagen virtual es que no ocupa un espacio físico y permite
guardar grandes cantidades de información en un espacio físico mínimo. Además,
la instantaneidad y difusión también son pilares de la misma.
Según Correa (2011) una imagen, ya sea analógica o virtual, se ha de leer como una
simulación y no como algo natural.
A la imagen
analógica se le criticaba que impidiese la creatividad, sin embargo, la imagen
virtual permite, como ya lo hacía la pintura, la creación y producción al autor
sin límites, es decir, ha devuelto la creatividad.
La perfección
en la producción de mundos digitales y clonación del mundo perceptible hace que
sea difícil distinguir un original a una copia, algo que como todo en la vida
tiene lecturas apocalípticas y lecturas a favor. Los apocalípticos pueden
defender que esta clonación nos aleja de la realidad, pero los integrados, como
diría Eco, ven un abanico inmenso de posibilidades de desarrollo y mejora en el
campo de la ciencia, la medicina,…, por ejemplo creado realidades irreales en
las que se pueda practicar operaciones, ensayos científicos,…

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