
En la actual sociedad, inundada de información, cada vez más se utilizan los lenguajes icónicos como elemento para transmitir información. Hay un uso masivo de imágenes por su rápido consumo, instantaneidad y rápida difusión, esencial en un mundo donde se tiene el tiempo justo para cualquier cosa.
Correa afirma que "vivimos en un mundo habitado de signos" y que por ello es urgente desarrollar en los individuos de la sociedad la capacidad de análisis y lectura crítica de las imágenes, conseguir espíritus críticos y librepensadores donde la persuasión de los medios de comunicación de masas a través de las imágenes no tengan facilidades. Para Correa, esta educación para un espíritu crítico es incluso un derecho de todo ciudadano. No vale con ver, hay que mirar.
La interpretación que podemos hacer de una misma imagen puede ser muy variada. Una misma imagen no tiene por qué representar lo mismo para todos, de hecho, lo normal es que cada persona interprete una imagen de forma diferente a los demás, ya que en la visión de una imagen interactúan tanto factores individuales como sociales, es decir, a la hora de interpretar una imagen entran en juego nuestras vivencias y experiencias individuales y también los estereotipos, ideología, religión,..., de nuestra sociedad.
El lenguaje audiovisual es una base de los mensajes publicitarios, ya que tiene una gran llegada a la audiencia, entre otras cosas porque es más fácil recordar una imagen que palabras. Estos mensajes mediáticos van cargados de una ideología. De ahí la importancia de que los receptores tengan la capacidad de realizar un análisis crítico y no vean en tales mensajes la única y verdadera realidad. Esto es lo que pretenden los mensajes mediáticos, hacer creer que lo que muestran es el mundo ideal y la verdadera realidad. Umberto Eco, en su obra "Gerrillas semiológicas" (1996) trata la necesidad de una recepción crítica de tales mensajes, siendo importante la contrainformación para una interpretación crítica de la realidad construida por los medios. Para Eco, la ciudadanía tiene la responsabilidad de recibir y decodificar mensajes de los medios como camino para evitar el control de los discursos autoritarios.
Hay que saber analizar cada detalle de forma crítica.
Lecturas críticas del mundo cambian el mundo.
Una obra que recomiendo para formarnos en la lectura crítica del lenguaje icónico es: "LA IMAGEN. Análisis y representación de la realidad" de Roberto Aparici, Sara Osuna, Jenaro Fernández y Agustín García. Una obra muy completa que ayuda a conocer la información que una imagen esconde.

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